HUAMANGA: TRADICIÓN Y MODERNIDAD
En una hermosa edición auspiciada por la Pontificia Universidad Católica del Perú, un equipo de investigadores dirigido por el prestigioso historiador José Antonio del Busto Duthurburu e integrado por Juan Luis Orrego, Sandro Patrucco y Rafael Sánchez-Concha, ha publicado una “Guía turística del departamento de Ayacucho” (PUC, abril de 1997, 127 pp). Hermosa edición con profusión de fotos y textos destinados a informar al lector de los principales atractivos turísticos, históricos, arqueológicos, arquitectónicos, culinarios, folclóricos, artesanales, recreativos y costumbristas, de este departamento enclavado en el corazón de la zona centro-sur de nuestra patria.
Fundada por Francisco Pizarro bajo el nombre de San Juan de la Frontera de Huamanga el 29 de enero de 1539 como lugar de tránsito entre Lima y Cusco (pero mudada al lugar que ocupa actualmente el 25 de abril de 1540), la ciudad de Huamanga -hoy llamada también Ayacucho- contó entre sus vecinos a varios títulos de Castilla, a los ricos dueños de las minas de Huancavelica y la amplia gama social de los conquistadores, siendo alabada desde sus primeros años por cronistas y viajeros como Pedro Cieza de León, Damián de la Bandera, Pedro de Rivera, Fray Reginaldo de Pedraza, Cosme Bueno, quienes destacaron la pureza de su cielo, sus magníficas iglesias y casonas labradas en piedra, su espíritu religioso y místico. Huamanga llegó a ser sede de un Obispado ya en 1609 y contó desde 1677 con el segundo centro de educación superior más antiguo del Perú: la Universidad de San Cristóbal de Huamanga.
En las cuevas de Pikimachay (camino a la ciudad de Huanta) se encuentra la huella más antigua del hombre americano con 22,000 años de antigüedad. Entre los años 300 y 1100 d.C. floreció el imperio Wari que dominó política, cultural y religiosamente gran parte del antiguo Perú, y cuya capital se encontraba muy cerca de la ciudad de Huamanga. En el territorio de la actual región Los Libertadores-Wari (que comprende los departamentos de Huancavelica, Ayacucho y los provincias apurimeñas de Chincheros y Andahuaylas) tuvo su asiento la Confederación Chanka que dominó la región los años 1100 y 1400, llegando a poner en zozobra a los incas del Cusco, siendo finalmente derrotados por Pachacútec.
El departamento de Ayacucho está atravesado por las cordilleras occidental, central y oriental de los andes y tiene tres principales ecosistemas: serranía esteparia (entre los 1000 y 3000 mts.), puna (por encima de los 3500 mts) y selva alta (en la zona nor-oriental). Políticamente se divide en 11 provincias: Huamanga, Cangallo, Huanta, Huanca Sancos, La Mar, Lucanas, Parinacochas, Páucar del Sara-Sara, Sucre, Víctor Fajardo y Vilcashuamán, dotadas cada una de ellas de personalidad propia y poseedoras de un rico acervo cultural.
No hay que olvidar que a 35 kms. de la ciudad, en los campos de Ayacucho (o de la Quinua), se libró la batalla del mismo nombre en la que las fuerzas realistas comandadas por el último Virrey cayeron derrotadas ante los patriotas, sellándose de esta manera la independencia de los pueblos americanos de la corona española.
Después de una época de oscuridad y terror producto de la insania terrorista, la ciudad y el departamento han vuelto a la racionalidad y la calma, a sus antiguas costumbres y tradiciones (entre las que destacan los carnavales y la famosa Semana Santa), a la recuperación de su hermosa ciudad colonial, en un proceso en el que se conjugan tanto los aspectos tradicionales (que marcan su propia personalidad) como los que corresponden a los tiempos en que vivimos (la modernidad). La presente “Guía turística del departamento de Ayacucho” así lo asegura.